La suspensión del IVA a la venta de viviendas nuevas por 12 meses podría sumar a más de 155.000 personas al mercado de créditos hipotecarios, según estimaciones del Ministerio de Hacienda. Esta medida, que forma parte del Plan de Reconstrucción Nacional impulsado por el Gobierno, busca dinamizar a la industria inmobiliaria, reducir el stock de unidades sin vender y facilitar el acceso a la vivienda.
El anuncio generó un fuerte impacto en el mercado. Según Emol, la Cámara Chilena de la Construcción valoró la iniciativa, apuntando a que el IVA incorporado en la reforma tributaria de 2014 “ha elevado los precios de las viviendas en más de un 12%”, por lo que su suspensión temporal podría aliviar el costo para las familias.
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la medida como parte de un paquete más amplio que incluye beneficios tributarios para viviendas DFL2 y apoyo a la reconstrucción en zonas afectadas por incendios. El gobierno estima que actualmente existen en Chile cerca de 100.000 viviendas nuevas sin comprador y un déficit habitacional que supera las 500.000, por lo que la suspensión del IVA busca la venta ágil de las unidades en stock.
Jaime Ugarte, director ejecutivo de la consultora inmobiliaria Colliers, anticipó que la eliminación del IVA podría traducirse en una baja cercana al 10% en el precio final de las viviendas. “Al eliminarse el gravamen, el costo de adquisición podría disminuir significativamente, permitiendo que sectores de clase media puedan calificar para créditos hipotecarios”, proyectó el experto, subrayando que el efecto sería especialmente relevante para quienes hoy están al límite del financiamiento bancario.