El Comité de Ministros aprobó el megaproyecto de transmisión Kimal-Lo Aguirre, obra estratégica para el desarrollo del Norte Grande y el abastecimiento eléctrico de la zona central. La iniciativa, impulsada por ISA Interchile, contempla una línea de 1.500 kilómetros que transportará energía solar del Desierto de Atacama hacia la Región Metropolitana.
El proyecto obtuvo luz verde tras un proceso de evaluación que incluyó más de 1.500 observaciones ciudadanas y ajustes técnicos en su trazado. El Ministerio de Energía destacó que “esta línea es fundamental para aprovechar el potencial solar del norte y llevarlo a los centros de consumo del país”.
El impacto para los usuarios finales es directo: al aumentar la capacidad de transmisión, se reduce el riesgo de congestión en el sistema eléctrico, lo que evita alzas de tarifas y cortes preventivos. Expertos han explicado que, sin nuevas líneas, la energía solar del norte queda “embotellada”, obligando a usar generación más cara en la zona central: la nueva línea será un refuerzo crítico para asegurar la estabilidad del sistema y reducir su vulnerabilidad frente a eventos climáticos, fallas locales o sequías prolongadas.
Para el Norte Grande, el proyecto representa una oportunidad de desarrollo industrial y energético, al permitir integrar nuevos parques solares y plantas de hidrógeno verde en Antofagasta y Tarapacá, zonas donde la radiación es de las más altas del mundo. La Asociación Chilena de Energías Renovables afirmó que “Kimal-Lo Aguirre es clave para que el norte deje de ser solo un lugar donde se genera energía y pase a ser un polo de inversión tecnológica y empleo”.
El proyecto, que contempla una inversión superior a 1.400 millones de dólares, iniciará su construcción en 2027 y se espera que entre en operación hacia 2030.megaproyecto de transmisión Kimal-Lo Aguirre