El Puerto de Antofagasta inició formalmente su proceso de transformación estructural con la colocación de la primera piedra de la ampliación del Molo de Abrigo, una de las inversiones logísticas más relevantes del norte del país. Según informó El Diario de Antofagasta, el proyecto permitirá reducir 80% los cierres por marejadas, que hoy generan entre 40 y 50 días de paralización anual, afectando directamente al comercio exterior.
“Se trata de una obra de Estado que trascenderá a los gobiernos de turno”, afirmó el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, destacando su impacto en la competitividad regional. La ampliación del molo contempla el dragado del fondo marino, la instalación de bloques de hormigón y la reubicación del faro de navegación, con una inversión total que supera los $45.800 millones.
El megaproyecto no solo busca mejorar la operación del puerto, sino duplicar su capacidad de transferencia de carga, que pasará de las actuales 3 millones de toneladas anuales a un potencial de 7 millones. La ampliación del molo considera también la modernización del Antepuerto Portezuelo y la construcción de una nueva Zona de Desarrollo Logístico en el sector La Negra.
Durante la ceremonia de inicio de obras, De Grange destacó que el proyecto permitirá recibir enormes naves tipo New Panamax, elevando los estándares del puerto frente a mercados internacionales. Se espera que las obras sean entregadas en noviembre de 2028, consolidando a la región como un nodo estratégico del Corredor Bioceánico Capricornio, que conecta Brasil, Paraguay, Argentina y Chile.