Las tasas hipotecarias cerraron junio en 3,97%, su nivel más bajo para un primer semestre desde 2021, según datos del Banco Central. Así, el costo de financiamiento de una vivienda continúa estabilizándose tras años de presiones inflacionarias y tasas elevadas. Aunque el registro representó un leve aumento respecto a mayo (3,96%), sigue muy por debajo del peak de 5,21% observado en diciembre de 2023, el mayor desde la crisis financiera global de 2009.
El BC detalló en su informe mensual que las tasas en junio se situaron por debajo del promedio histórico de 4,19% registrado entre 2002 y 2026, lo que refuerza la percepción de un ciclo de normalización en el financiamiento habitacional. “Estamos viendo una convergencia hacia niveles más consistentes con la estabilidad macroeconómica actual”, señaló un comunicado del instituto emisor.
Expertos del mercado inmobiliario coinciden en que la baja de tasas ha comenzado a reactivar consultas y simulaciones de crédito, aunque advierten que el acceso sigue condicionado por la evaluación crediticia y la capacidad de pago de los hogares. “Una tasa bajo 4% es una señal potente, pero no garantiza por sí sola un aumento inmediato en las colocaciones”, explicó el académico Rodrigo Palma en CNN, quien destacó que la banca mantiene criterios estrictos tras el ciclo de alta inflación vivido entre 2022 y 2024.
De cara al segundo semestre, el mercado espera que las tasas se mantengan en torno al 4%, siempre que la inflación continúe estabilizándose y no se produzcan shocks externos significativos.